el otro día hablaba con L de un tema que nos obsesiona: instagram. después de tantos años, parece que seguimos sin poder encontrarle la vuelta. o, más bien, al revés –lo único que hacemos es darle vueltas al asunto.
hablábamos del concepto de lo performativo –esa palabra que se repite hasta el hartazgo–, esa nueva palabra para describir lo que no es genuino. lector performativo, hater performativo, hombre performativo, etcetcetc. pienso. uno: ¿quién tiene la autoridad para denominar lo que es genuino y lo que no? dos: ¿por qué estamos usando palabras grandes (mal) para denominar algo que siempre existió? ser fantasma no es nada nuevo…
digo mal porque para Butler todo es performativo… (ya me estoy hartando de la palabra lcdmh). es decir, el concepto del performativismo nace de su concepción del género no como algo intrínseco sino como una repetición de actos cuyo efecto refuerza el binario heteronormativo blablabla. el género, entonces, no es algo natural sino naturalizado, pero no es más que una convención que todos implícitamente decidimos acordar sostener. el travestismo pone esto en jaque –muestra que lo que pensamos que es de una manera puede ser de otra… en fin, todo esto para decir que no hay un (dos) género(s) real(es) y otros derivados, sino que son TODOS cosas inventadas por nosotros. simplemente algunos tienen más efecto de legitimidad (subrayo la palabra efecto). dice: "[…] la pérdida del sentido de «lo normal» puede ser su propio motivo de risa, sobre todo cuando «lo normal», «lo original», resulta ser una copia, y una copia inevitablemente fallida, un ideal que nadie puede personificar" (Butler, 1990: 270) (sí, estoy citando con normas APA en el blog que leen dos personas en buenos aires, argentina). lo que me importa es la idea de «lo original» siendo también una copia. nadie está a salvo… y, a la inversa, todos están al riesgo de la risa… ¡qué peligro!!!!
vuelvo a instagram. L decía que lo incómodo de instagram para ella es que se siente como un avatar ahí, no como una persona real. y yo pensaba…. pero si todos somos avatares... todos los perfiles de instagram son avatares –algunos simplemente son más verosímiles que otros. y eso es lo divertido…. el mejor plan es tomar a instagram por el medio que es (un medio visual) y usarlo en tanto eso… no quiero leer tus poemas ni ensayos en un carrousel perdón… y la diferencia entre un perfil que sube todos los acontecimientos de su vida y otro que sólo sube fotos de paisajes o de autos o whateva no es más que una diferencia de criterio… interesarse por "alguien" en ig no es más que interesarse por su criterio soz…
el error que Butler señala –tomar algunos géneros como «reales» y otros como derivados– es el mismo error de tomar a algunos perfiles de instagram como «personas» y otros como avatares… somos todos un circulito random..
es un poco como en Matrix, cuando Neo ve todo el mundo –todo lo que tomó por «real»– como lo que es… simplemente una serie de códigos binarios. y un código escrito puede ser reescrito.
idgaffffffff !!!!!!!!!
Nota al pie: ni hablemos del hecho que Neo trabaja en una empresa que se llama METACORTEX… esta peli salió en 1999 y ya estaban hablando de IA y de Meta y de una percepción regida por máquinas… y uno se siente constreñido subiendo algo pete a instagram lpm…
Wake up, Neo…
[ l ]